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jueves, 9 de julio de 2015

La gran señal del discipulado. 09/07/15 [El tesoro escondido]

Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros. En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros. Juan 13:34,35.

Uno de los hechos más trágicos de la historia del cristianismo, y que perdura hasta la actualidad, es cómo se ha tergiversado su esencia y se la ha reemplazado por otros valores, haciendo que se desnaturalice su identidad y su razón de ser.
Para Jesús, tal como se revela en la Biblia, si bien la doctrina, la conducta ética y la liturgia son de suma importancia, lo principal y lo que le da su razón de ser al cristianismo, y su sentido a los valores antes mencionados, es el amor.
Cuántas veces, en nuestro celo por la "verdad", o por salvaguardar el buen nombre de la iglesia, o por otros motivos, perdemos de vista que lo que más importa es que aprendamos a amarnos los unos a los otros, a tratarnos con bondad, ternura y humildad, y a interesarnos genuinamente por el bienestar, la felicidad y la salvación de nuestros hermanos.
Ser cristiano significa que estarás preocupado por ayudar al que lo necesita, brindado tu interés, tu atención, tu tiempo, tus trabajos y tus bienes por socorrer al triste, al que padeció alguna pérdida, al que tiene problemas personales o familiares, al que está en una situación económica de emergencia, al enfermo, al solitario, al que padeció un infortunio.
Significa también que tratarás de que aquellos que están perdidos en la ignorancia espiritual o hundidos en las garras de una vida de degradación moral puedan encontrarse con la luz del evangelio de Jesucristo, y sobre todo puedan tener un encuentro con su Salvador.
Verás que si mantienes este norte siempre delante de tus ojos, el amor verdadero, tu vida cristiana siempre tendrá sentido y propósito, y no se dejará confundir por una religiosidad meramente teológica o moralista que te puede dejar frío el corazón. Verás que solo de esta manera serás cada vez más semejante a Cristo.

miércoles, 10 de junio de 2015

Jesús te llama tal como eres. 10/06/2015 [El tesoro escondido]

Viendo esto Simón Pedro, cayó de rodillas ante Jesús, diciendo: Apártate de mí, Señor, porque soy un hombre pecador [...] Pero Jesús dijo a Simón: No temas; desde ahora serás pescador de hombres. Lucas 5:8,10.

Es posible que ya hayas decidido seguir a Cristo, convertirte en un cristiano, en un discípulo suyo, y en un siervo de su voluntad y su misión. Pero, es posible también que algunos factores te amedrenten y te impidan hacer una total entrega a Jesús. Es probable que, principalmente, te sientas indigno: "¿Cómo yo, que soy un pecador, que tengo tantos defectos , voy a llevar el nombre de Cristo, y además vaya a servirlo hablando de él a otros, cuando me equivoco tanto y soy un ser tan defectuoso'?"
Esto, al parecer, le sucedió a Pedro, cuyo nombre original era Simón. 
Pedro queda conmovido por la pesca milagrosa que pudo realizar gracias al poder de Jesús, a pesar de haber estado intentando pescar toda la noche, infructuosamente. Jesús se he metido en su propio terreno, ha invadido con su amor y su poder su vida cotidiano, sus cosas más entrañables, y Pedro intuye que Jesús puede transformar todo lo que toca, tan solo con su "palabra", que es vida, amor y poder. Por contraste, advierte su insignificancia ante la magnificación de Dios, toma conciencia de su pobre humanidad, de su condición pecaminosa, y entonces le dice a Jesús: "Apártate de mí, Señor, porque soy hombre pecador" (vers. 8).
Pero Jesús le contesta con la invitación que también nos hace hoy a nosotros, a pesar de nuestra pobre condición, con todo lo que eso implica: "no temas; desde ahora serás pescador de hombres" (vers. 10).
Si, es a hombres de carne y hueso como tú y yo; a seres limitados, propensos al mal, cuya condición humana luego de la caída es errática, a quienes Jesús llama para que sean sus discípulos y sus servidores entre los hombres. Los llama para que proclamen que hay un Salvador maravilloso, que dio su vida por tods, que los ama, que está intercediendo en los cielos por ellos, y que pronto vendrá para llevarlos a su reino eterno de amor y paz, donde no existirán el mal, ni el dolor ni la muerte. Él te llama a ti a servirlo y a ser pescador de hombres.

martes, 9 de junio de 2015

El carpintero. 09/06/2015 [El tesoro escondido]

¿No es este el carpintero, hijo de María, hermano de Jacobo, de José, de Judas y de Simón? ¿No están también aquí con nosotros sus hermanas? Y se escandalizaban de él. Marcos 6:3.

Con justicia se podría haber dicho de Jesús: "¿No es este el Rey del universo?". "¿No es este el Juez supremo, Gobernate, Legislador y la Autoridad suprema del cosmos?"
Sin embargo, la referencia que hicieron de Jesús sus propios vecinos de Nazaret, que lo habían conocido bien desde niño como el humilde "hijo del carpintero" (Mat. 13:55), y carpintero él mismo, segpun dice nuestro texto de reflexión para hoy, arroja una cálida luz sobre la persona de Jesús. Él fue un trabajador manual, como tantos de los que están leyendo estas meditaciones. No fue un gran profersor universitario lleno de titulos académicos y reconocimientos en el mundo intelectual ni un gran empresario del mundo de los negocios. No fue un habilidoso deportista que gano millones de dólares. Tampoco fue un galán de cine y televisión, por el cual suspiraron millones de jovencitas. No fue un encumbrado político que ostentara el poder y señoreara sobre una nación entera. Jesús fue un obrero que durante la mayor parte de su vida (treinta años comparados con los tres años que duró su ministerio público) estuvo sujeto a la disciplina austera y rutinaria de una vida sencilla y humilde; cuando tuvo edad suficiente para hacerlo, aprendió desde muy pequeño el oficio noble de carpintero, o artesano, con el cual se ganaba trabajosamente la vida, al igual que la mayoría del pueblo de Israel de sus días y que la mayoría de los que hoy habitamos el planeta.
Aquí está este joven de poco más de treinta años, vestido con ropas que no son precisamente de "alta costura", que solamente e contenta con abrazar a los pobres, a los necesitados, a los humildes; que solo parece interesarse en hablar del amor, la paz, el perdón, la rectitud moral, la pureza del alma, y que no parece interesarse en autopromocionarse para ocupar un puesto público y un cargo jerárquico. Es atn solo "el carpintero", el "hijo del carpintero".
Pero cuánto consuelo y fortaleza nos transmite el saber que el Dios del universo, el creador, sustentador y soberano de todo lo que existe, honró a los trabajadores siendo él mismo uno de ellos.

lunes, 8 de junio de 2015

Las necesidades de Jesús. 08/06/2015 [El tesoro escondido]

Jesús les dijo: Mi comida es que haga la voluntad del que me envió, y que acabe su obra. Juan 4:34

Famosa dentro del campo de la psicología es la pirámide de las motivaciones de Maslow. Este estudioso de la conducta humana formuló una jerarquía de necesidades humanas que estarían en la base de todos nuestros comportamientos. Nuestra conducta no sería, según él, otra cosa que mecanismos para suplir estas necesidades.  Según Maslow, en términos generales, no nos acucia la satisfacción de una necesidad superior (por ejemplo, autorrealización) si antes no están suplidas las necesidades inferiores. Es decir, a una persona hambrienta no le van a interesar planteos sobre la autoestima o la autorrealización si primero no tiene el estómago lleno y un lugar donde dormir.
Sin embargo, nuestro Señor Jesucristo, el Hombre modelo, nos presentó en su vida terrenal una excepción notable a esta dinámica psicológica. Débil, exhausto y deshidratado por el largo y agotador viaje y por el sol abrasador, si hubiese sido cualquiera de nosotros, toda su atención y su interés se habrían concentrado en sus propias necesidades.
Pero luego de conversar con la mujer samaritana y haberle hecho beber del agua de la vida, qu es su propia gracia redentora, Jesús queda tan absorto en sus pensamientos, tan entusiasmado por la alegría de ver a esa almarescatada para su reino que ya se ha olvidado de sus propias necesidades básicas; cuando sus discípulos le ofrecen agua y bebida, les contesta con nuestro versículo bíblico para hoy: "Mi comida es que haga la voluntad del que me envió, y que acabe su obra". El cumplimiento de su misión de amor, el ayudar al ser humano a encontrar el camino de la salvación, el llenar su alma con su gracia y su amor, le era más importante y motivador aun que los reclamos básicos de su cuerpo.
Él vivía por encima de nuestras mezquindades, pequeñeces y egoísmos, y había una fuerza superior que lo motivaba y sostenía aun en las peores condiciones, como fue manifestado en su pasión: hacer la voluntad de su Padre y cumplir con su obra de gracia en el mundo.
¡Qué maravilloso es el amor de nuestro Salvapor, cuya mayor motivación no es el interés propio, sino vernos salvados y seguros en su reino eternamente!

martes, 2 de junio de 2015

Nacido en un establo. 02/Junio/2015 [El tesoro escondido]

Dio a luz a su hijo primogénito y lo envolvió en pañales, y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón. Lucas 2:7.

Jesús eligió formar parte de la familia humana haciéndose hombre y viviendo como hombre con todo lo que eso implica, excepto el experimentar el pecado (lee Hebreos 4:15; 7:26; 1 Pedro 1:19), a tal punto que pudo declarar luego de una vida de prueba siempre asediado por la tentación: "¿Quién de vosotros me redarguye de pecado?" (Juan 8:46), y "viene el príncipe de este mundo, y él nada tiene en mi" (Juan 14:30).
Ese pobre establo y ese austero pesebre no son sino símbolos y anticipaciones de la humildad, la abnegación y la sencillez que caracterizaban su corazón divino antes de la encarnación, exento de egoísmo y de orgullo; y de la vida simple, natural, mansa y modesta que tendría desde ese pobre nacimiento hasta que diera su vida en la cruz, por amor a todos nosotros, a la corta edad de 33 años.
Ese establo y ese pesebre también nos dicen, de alguna manera, que aunque Jesús no pertenece a este mundo; ha deseado simpatizar con nuestra humanidad, con nuestra existencia terrenal.  Representan la profunda identificación con Jesús con el ser humano, su simpatía y con-sustanciación con todo lo realmente humano. Es la expresión máxima de la dignificación del hombre por parte de Dios. Cristo no asumió la humanidad con el propósito de venir a cumplir su misión expiatoria en la cruz para luego abandonar su naturaleza humana y volver a ostentar únicamente su plena divinidad. El plan de redención contempla la eterna asunción de la naturaleza humana por parte de Cristo y por ello, su eterna identificación con nosotros; su empatía con lo que amamos, con nuestras más nobles aspiraciones y sentimientos, con lo que significa e implica la experiencia de ser humano. Por eso San Pablo puede decir que él "no se avergüenza de llamarlos hermanos" (Hebreos 2:11).
¡Qué maravilloso Salvador! Tan superior a nosotros en pureza, carácter, sabiduría y amor; y sin embargo tan cercano a nosotros que no se avergüenza de sentirse hermanado en nuestras luchas y dolores, así como en nuestro sueños, aspiraciones y auténtica búsqueda de la felicidad.

lunes, 1 de junio de 2015

Cristo: Dios hecho visible a los hombres. 1/Junio/2015 [El tesoro escondido]

Si me conocieseis, también a mi Padre conoceríais; y desde ahora le conocéis, y le habéis visto. Felipe le dijo: Señor, muéstranos al Padre, y nos basta. Jesús le dijo: ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto a mi, ha visto al Padre. Juan 14:7-9.

¿Cómo es realmente Dios? No me refiero a su aspecto, sino a su carácter, a sus sentimientos y sus pensamientos; a su actitud hacía nosotros, seres humanos finitos, falibles, afectados por la enfermedad mortal del pecado.
No existe nada, en toda la Biblia, que se compare con la suprema revelación de sí mismo que hizo Dios en la persona de Jesucristo. En él vemos a Dios andando entre los hombres, de tal forma que cada palabra, cada mirada y cada gesto de Jesús revelaban lo que realmente había en el ser más íntimo de Dios ¡Qué privilegiados los que convivieron con él esos 33 años en que estuvo en la tierra! Cuánta luz, amor, bondad y alegría debió haber irradiado su presencia. No debe haber nada más maravilloso ni experiencia más sublime que haber estado con Jesús esos años en los que "habitó entre nosotros, y vimos su gloria" (Juan 1:14).
Ver a ese humilde carpintero, vestido con las ropas sencillas de un trabajador judío del siglo I de la era cristiana, caminando por las calles, rozándose con todo tipo de gente, desde la más encumbrada o la más noble, y amándolos a todos incondicionalmente, sirviéndolos a todos, procurando fervientemente su salvación, bienestar y felicidad, era ver a Dios mismo: al creador y sustentador del universo, al rey soberano celestial, al que adoran millones de ángeles, paseándose modestamente entre nosotros para hacer un derroche de su bondad y de su amor sobre nuestra vida.
Por eso durante este mes, nos dedicaremos a contemplar a Jesús. Veremos algunos pasajes de su vida en los que podremos conocer cómo era Jesús y por carácter transitivo, cómo es Dios. En este ejercicio espiritual, si lo hacemos con devoción y hambre del alma por encontrarnos con el Ser eterno, recibiremos profundos beneficios espirituales.

miércoles, 27 de mayo de 2015

Dios se conmueve por ti. 27/Mayo/2015 [El tesoro escondido]

¿Te entregaré yo, Israel? ¿Cómo podré yo hacerte como Adma, o ponerte como a Zeboim? Mi corazón se conmueve dentro de mi, se inflama toda mi compasión. Oseas 11:8.

El libro de Oseas abunda en expresiones apasionadas y dramáticas de advertencias a Israel, de parte de Dios, de las consecuencias terribles que le sobrevendrían por dejar sus caminos. Pero, aun así, su pueblo parecía no reaccionar.
En este contexto brilla y conmueve el texto bíblico para hoy. En él se muestra el dolor de Dios por el sufrimiento que debe permitir que sobrevenga sobre su pueblo. No le queda otro remedio, si quiere salvarlo. Pero no es algo que él disfrute sádicamente. Por el contrario, son medidas extremas que van totalmente en contra de sus más hondos sentimientos.Él debe abandonar a su pueblo; es decir, dejarlo librado a las consecuencias de sus propias elecciones. Y entonces, se pregunta a sí mismo, le pregunta a su pueblo, y nos pregunta a cada uno de nosotros, cuando estamos alejados de su amor: "¿Cómo podré abandonarte yo (pon tu nombre)? [...] ¿Te entregaré yo (pon tu nombre)? ¿Cómo podré yo hacerte como esas personas que viven totalmente entregadas al mal y que sufren las terribles consecuencias de sus voluntades torcidas; que andan vagando por la calle alcoholizadas, drogadas, prostituidas, pervertidas, huyendo de la justicia por causa de sus robos, de sus crímenes, de sus maldades?".
Dios está por encima de nosotros. Somos semejantes a él porque así nos creó, pero no iguales. él no está sujeto a nuestras debilidades y yerros, ni a nuestra fragilidad mental. Sin embargo, no es Ser imperturbable con un gigantesco cerebro que obra con frialdad matemática para cumplir sus planes y propósitos. Cuando tiene que hacerlo, y sus medios son dolorosos para nosotros, su gran corazón de amor es atravesado por el dolor: se conmueve y se llena de compasión por nosotros.
Hoy no importa en qué situación espiritual y moral te encuentres, Dios está conmovido por tus miserias y tus sufrimientos, y desea darte la oportunidad de abandonar los caminos que solo te hacen mal, te dañan y te destruyen. No huyas más de su amor. Vuélvete a él, y escucha su voz. Entrégate en sus brazos de amor, y déjate amar y salvar por él.

martes, 26 de mayo de 2015

Dios: el Señor de la historia. 26/Mayo/2015 [El tesoro escondido]

Daniel habló y dijo: Sea bendito el nombre de Dios de siglos en siglos, porque suyos son el poder y la sabiduría. Él muda los tiempos y las edades; quita reyes, y pone reyes; da la sabiduría a los sabios, y la ciencia a los entendidos. Daniel 2:20, 21.

Como hemos visto al principio de nuestras reflexiones, la historia humana no es otra cosa que el escenario del "terrible experimento de la rebelión", del gran conflicto cósmico entre Dios y satanás, la verdad y el engaño, el bien y el mal. Todas las acciones humanas, tanto las individuales como las colectivas, tienen su explicación en este gran conflicto espiritual que adquiere proporciones no solo personales, sino también sociales e históricas. Tanto Dios como Satanás intervienen en la historia humana, por diversos medios, muchos de ellos desconocidos para nosotros, para dañar o para construir y salvar.
Dios, que respeta la libertad humana, permite el libre juego de nuestras decisiones, y también de sus consecuencias, para que podamos aprender de la experiencia de lo qué es lo bueno y lo malo para nosotros. Sin embargo, el Soberano del universo no está sentado en actitud indiferente en su trono celestial para ver cómo nos arreglamos en nuestro convulsionado mundo. Nuestra historia es un tiempo de prueba, pero Dios no permitirá que el mal y el dolor existan para siempre, sino que está participando, interviniendo activamente en la historia, para guiarla al cumplimiento de sus propósitos de misericordia y de salvación.
Dios "muda los tiempos y las edades; quita reyes, y pone reyes". En otras palabras, Dios es el Señor de la historia; y, aunque no entendamos siempre los medios que utiliza para cumplir sus propósitos, podemos confiar en que, en definitiva, el se encargará de poner a las personas y a las cosas en su lugar a su debido tiempo.
Esta es la gran esperanza para la historia humana, y también para tu microhistoria, tan importante para Dios como la macrohistoria, de los imperios y las naciones mundiales: hay un destino final glorioso y feliz para los hombres de bien y buena voluntad. Hay un cierre definitivo para la historia de este mundo, que dará paso a una nueva historia: la historia del bien y la felicidad eternos; de la dicha sin fin; de la recompensa final y definitiva para la bondad y el amor.

lunes, 25 de mayo de 2015

Hay un solo plan: de salvación. 25/Mayo/2015 [El tesoro escondido]

Diles: Vivo yo, dice Jehová el Señor, no quiero la muerte del impío, sino que se vuelva el impío de su camino, y que viva. Volveos, volveos de vuestros malos caminos; ¿por qué moriréis, oh casa de Israel? Ezequiel 33:11.
Nuestro texto de reflexión para hoy es uno de los más categóricos en cuanto a demostrar el deseo de dios de que nadie se pierda, sino que todos sean salvos: Dios no quiere la muerte del pecador, sino que este se dé cuenta de la maldad y de lo auto-destructivo de una vida de pecado, y que se convierta de sus malos caminos.
La Biblia abunda en textos que nos hablan de la universalidad del ofrecimiento de Dios para que seamos salvos: "Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquél que en el cree, no se pierda, más tenga vida eterna" (Juan 3:16). Nota que estas palabras de Jesús nos hablan del amor universal de Dios: "De tal manera amó Dios al mundo", no solamente al pueblo de Israel o a unos pocos privilegiados del resto de la humanidad.
San Pablo también nos habla de este amor salvador universal: "Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador, el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad" (1 Timoteo 2:3, 4; el énfasis es mío). "Esperamos en el Dios viviente, que es el Salvador de todos los hombres" (1 Tim. 4:10; el énfasis es mío). "Porque la gracias de Dios se ha manifestado para salvación de todos los hombres" (Tito 2:11; el énfasis es mío).
Por eso, Dios por medio de nuestro profeta Ezequiel, hace una pregunta que desnuda la locura, lo absurdo, la sinrazón del pecado: ¿Por qué moriréis?". No hay razón alguna suficientemente valedera para elegir una vida de rebelión contra Dios, de egoísmo y maldad. Seis mil años de la dolorosa historia del "terrible experimento de la rebelión", con sus funestas consecuencias, nos tendrán que convencer de la locura de esta enfermedad mortal llamada pecado. Realmente, no hay motivo para preferir el plan de Satanás antes que el plan de Dios, solamente basado en el amor, la bondad y la verdadera felicidad. Porque, como diría un amigo, solo hay un plan: de salvación.

domingo, 24 de mayo de 2015

Un Dios soberano, segunda parte. 24/05/2015 [El tesoro escondido]

¿Por qué se lamenta el hombre viviente? Laméntese el hombre en su pecado. Lamentaciones 3:39.

En el juego entre la libertad humana y el deseo de Dios de salvarnos, Dios mantiene su soberanía permitiendo (no provocando) el mal y el dolor, de tal manera que podemos hablar de una voluntad permisiva (o encauzadora) de Dios y una voluntad IDEAL de Dios; es decir lo que Dios PERMITE que nos suceda, aunque le disguste nuestro sufrimiento, versus lo que Dios quisiera en su fuero intimo para nosotros, que solo es el bien y la felicidad; "Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, no de mal, y para daros el fin que esperáis" (Jeremías 29:11).
Teniendo estos factores en cuenta, te propongo la siguiente interpretación para los textos que estamos considerando: cuando dice que "de la boca del Altísimo [...] sale lo malo y lo bueno", no se refiere al bien y al mal morales, sino al mal y al bien como circunstancias; es decir, Dios nunca es el responsable del mal moral que hay en el mundo, sino nuestras propias decisiones equivocadas bajo la instigación de Satanás. Pero, en relación con las circunstancias buenas y malas que nos suceden (todo lo que nos alegra o nos hace sufrir), Dios las permite por causa de un plan basado en su sabiduría y en su amor infinitos, que nunca llegaremos a entenderlo hasta que estemos en la eternidad.
Por esa razón, nuestro texto termina preguntando: "¿Por qué se lamenta el hombre viviente?" (vers. 39). Es decir, si todo lo que sucede está "ordenado" (léase, permitido y encauzado) por Dios para nuestro bien, no hay nada de lo cual lamentarse: todo es una bendición disfrazada; todo es "bueno" para nosotros; todo encierra un "bien" circunstancial.
Solo hay una cosa que es "mala", y de la cuál si hay que lamentarse: "Laméntese el hombre en su pecado". De lo que si hay que lamentarse es del mal moral. 
Dios es el soberano. Él está al mando del universo, controla todo lo que sucede, encauza para nuestro bien las circunstancias más duras, y ten por cierto que si algo doloroso sucede, por terrible que sea, forma parte de un plan maravilloso de parte del Rey del universo para restablecer la paz y la armonia definitivas en el cosmos y en tu vida.

sábado, 23 de mayo de 2015

Un Dios soberano, primera parte. 23/Mayo/2015 [El tesoro escondido]

¿De la boca del Altísimo no sale lo  malo y lo bueno? Lamentaciones 3:37, 38.

Este texto pertenece el libro de Lamentaciones, escrito por Jeremías, cuyo tema central es el dolor de Judá por causa de la primera destrucción de Jerusalén a manos de Nabucodonosor, el rey de Babilonia. Pero, el libro también presenta un mensaje alentador: "El Señor no desecha para siempre; antes si aflige, también se compadece según la multitud de sus misericordias; porque no aflige ni entristece voluntariamente a los hijos de los hombres" (La. 3:31-33).
En otras palabras, el dolor no será eterno, ni es la voluntad ideal de Dios, ni el deseo de su corazón, afligirnos; no lo hace "voluntariamente", sino cuando no hay más remedio. Si bien, en su sabiduría infinita, sabe que el único remedio que nos puede aplicar cuando estamos hundidos en el mal, o cuando  quiere cumplir un propósito glorioso en nuestra vida, es permitir que nos alcance el sufrimiento, también se compadece de nosotros, y finalmente les pone un límite al mal y al dolor.
"Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus msericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad. Mi porción es Jehová, dijo mi alma; por tanto, en él esperaré. Bueno es Jehová a los que en él esperan, al alma que le busca. Bueno es esperar en silencio la salvación de Jehová"(ver.11-26). 
Lo que nos toca a nosotros, frente al sufrimiento, no es cuestionar a Dios, cuestionar lo que no podemos entender de sus providencias, sino hacer un auto-examen que nos permita detectar qué cambios quiere producir Dios en nuestra vida, qué alturas de experiencia espiritual quiere producir en nosotros (ver. 40, 41).
No te preocupes por lo que no puedes entender, lo que te hace sufrir y tiende  hacer que te rebeles contra Dios, Te aseguro que hasta que estemos en la eternidad, y Dios mismo, carra a cara nos explique los porqués y para qués de su providencia, no podrás entender acabadamente los caminos misericordiosos pero muchas veces intrincados de Dios. Entrégate en sus brazos, y confía en él, hasta que pase la eternidad de este mundo en rebelión, y arribemos al hogar de dicha y paz de nuestro Dios.

miércoles, 20 de mayo de 2015

Un Dios a quién le importa tu preocupación social. 20/Mayo/2015 [El tesoro escondido]

¿Para qué me sirve, dice Jehová, la multitud de vuestros sacrificios? Hastiado estoy de holocaustos de carneros y de sebo de animales gordos; no quiero sangre de bueyes, ni de ovejas, ni de machos cabríos. ¡Quién demanda esto de vuestras manos, cuando venís a presentaros delante de mí para hollar mis atrios?[...] Lavaos y limpiaos; quitad la iniquidad de vuestras obras de delante de mis ojos; dejad de hacer lo malo; aprended a hacer el bien; buscad el juicio, restituid al agraviado, haced justicia al huérfano, amparad a la viuda. Isaías 1:11, 12, 16, 17.

En el texto de hoy, Dios le dice a su pueblo lo que realmente espera del hombre; lo que realmente le importa; aun los rituales litúrgicos ordenados por el mismo, es decir, que no son inventos de los hombres, habían llegado a provocarle repulsión, porque no iban acompañados de la practica, del bien, de la justicia y del amor. Y Dios les pide que abandonen esas conductas pecaminosas. No solo les pide una moral pasiva, de dejar de hacer lo malo, sin una moral activa, solidaria. Les pide que aprendan a "hacer el bien"; que busquen el "juicio"; que restituyan al "agraviado"; que hagan "justicia al huérfano" y que amparen a "la viuda". Les pide una preocupación ética y social.
Hoy Dios, por supuesto, sabe que la adoración es una necesidad del ser humano; que la adoración verdadera nos conecta a Dios y, por lo tanto, como siempre sucede cuando nos relacionamos con él, nos eleva, refina y ennoblece. Pero no le interesa una relación formal, para "cumplir", o como mecanismo de evasión de la realidad y de los compromisos morales, o como método de congraciarnos con él y gozar de su favor. Por encima de todo, le interesa que nuestra relación con él nos haga seres más buenos, más nobles, más éticos, más solidarios. Estas conductas son el verdadero termómetro de una genuina religiosidad, de una auténtica relación con Dios. Dios, lejos de ser un ser egocéntrico, a quien le interesa tener un séquito de aduladores serviles. es alguien quien le importa que aprendamos a amar y a tener un carácter moral semejante al suyo, que se prodiga en bondad y servicio al prójimo.

martes, 19 de mayo de 2015

Dios inventó el sexo. 19/Mayo/2015 [El tesoro escondido]

¡Oh, si él me besara con besos de su boca! Porque mejores son tus amores que el vino [...]. He aquí que tú eres hermosa, amiga mía; he aquí eres bella. Cantares 1:2, 15

.El tema central del libro Cantar de los cantares tiene que ver con las mutuas declaraciones de amor entre una pareja de enamorados, Y estas manifestaciones, además de estar saturadas de expresiones llenas de ternura y amor verdadero y puro, también incluyen vívidas descripciones eróticas, tanto de lo que sienten el uno por el otro, como de aquellos aspectos físicos y hasta las zonas erógenas que atraen tanto al varón como a la mujer de esta pareja.
¿Por qué fue incluido dentro del canon este libro que pareciera no tener nada de religioso? Hay dos razones básicas: en primer lugar, porque en varios pasajes de la Biblia, tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento, Dios representa su relación intensamente amorosa con su pueblo mediante la figura del matrimonio (ver, por ejemplo, Isaías 54:5; todo el libro de Oseas; Efesios 5:25-27; Apocalipsis 21:2). En segundo lugar, lo que nos enseña precisamente por lo anterior, es que el amor de pareja no es malo, incluyendo la atracción y la relación sexual legítima, que son usadas como símbolo de la unión de Dios con sus hijos.
Cuando Dios terminó de crear al mundo, el Génesis dice que "vió Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera" (Génesis 1:31). En esta creación, que era buena "en gran manera", estaba incluido el hombre, con todo lo que implica la anatomía y la psicología humana. Es decir, no fue el pecado lo que doto al hombre y a la mujer de sus zonas erógenas, de sus aparatos reproductores y de todas las terminaciones nerviosas que recorren su cuerpo, que, cuando son estimuladas, producen profundas sensaciones de placer y satisfacción. Fue Dios quien "craneó" todo lo relacionado con la sexualidad; por lo tanto, la sexualidad forma parte de un diseño divino.
Correctamente entendido, y cuando se lo experimenta de acuerdo con el plan del Diseñador, el sexo contribuye no solo a la reproducción de la especie, sino tambien a la unión de las parejas, a su placer, su deleite, y su salud mental y emocional.

domingo, 17 de mayo de 2015

Los alcances de la misericordia de Dios. 17/Mayo/2015 [El tesoro escondido]

Mas luego que fue pues en angustias, oró a Jehová su Dios, humillado grandemente en la presencia del Dios de sus padre. Y habiendo orado a él, fue atendido; pues Dios oyó su oración, y lo restauró a Jerusalén, a su reino. Entonces reconoció Manasés que Jehová era Dios. 2 Crónicas 33:12, 13.


Manasés fue uno de los más terribles reyes de Judá, por su idolatría, su perversión, su sadismo y su compromiso con el ocultismo de sus días. Sin embargo, luego de una vida de disipación, maldad y perversidad (incluso llegó a pasar a sus hijos por fuego), Dios permite, a través de la invasión babilónica que termina en su cautiverio, que ahora experimente la dureza del sufrimiento. En la soledad y el dolor, Manasés medita en todo lo que hizo y en sus consecuencias y en la bondad y misericordia del Dios al que afrentó, despreció y rechazó tozudamente. Entonces, nos dice el pasaje de reflexión para hoy que "luego que fue puesto en angustias, oró a Jehová su Dios, humillado grandemente en la presencia del Dios de sus padres".
Claro (podríamos pensar nosotros), es muy fácil solucionarlo todo con una oración, luego de décadas de apostasía, violencia y maldad. Dudamos del arrepentimiento de Manasés, pues creemos que es un acto de conveniencia, por causa del dolor.
Sin embargo, el Dios misericordioso no toma en cuenta nuestras sospechas, y "oyó su oración, y lo restauró a Jerusalén, a su reino".
¿Oír la oración de este perverso rey, entregado a la voluntad diabólica, y responsable por la apostasía y perdición de su pueblo; y además obstinado en el mal, como lo demostró al no escuchar a los profetas de Dios que trataron de impedir su destrucción? Sí, aún a gente como Manasés escucha Dios, la perdona y lo notable es que no solo oyó su oración, sino también lo restauró a Jerusalén, y aún a su posición como gobernante supremo del pueblo de Judá.
Hoy no importa en qué condiciones estés; qué terribles pecados hayas cometido o que aun en este mismo instante estés esclavizando tu vida. Si te vuelves en oración a Dios, como Manasés, arrepentido y humillado delante de tu Dios, no importa la gravedad de tus pecados, hay perdón para ti; hay aceptación, limpieza, restauración y salvación.

jueves, 14 de mayo de 2015

Con Dios, y lo que tengas en tu mano, puedes derrotar gigantes. 14/Mayo/2015 [El tesoro escondido]

Dijo David al filisteo: Tú vienes a mi con espada y lanza y jabalina; mas yo vengo a ti en el nombre de Jehová de los ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel, a quien tú has provocado. Jehová te entregará hoy en mi mano, y yo te venceré [...] y toda la tierra sabrá que hay Dios en Israel. Y sabrá toda esta congregación que Jehová no salva con espada y con lanza; porque de Jehová es la batalla, y él os entregará en nuestras manos. 1° Samuel 17:45-47.

Toda la vida del cristiano es una vida que aunque consciente de la realidad visible, de los condicionamientos físicos, de formación psicológica, o de las situaciones dramáticas y muchas veces extremas a las que estamos sometidos los hombres; confía en una realidad superior e invisible: Dios, su poder, su bondad y su intervención en favor de sus hijos de la tierra.
Seguramente, tú también tienes gigantes que enfrentar en tu vida, que pueden amedrentarte, debido a tus pocas fuerzas y capacidades, y que parecen burlarse de ti, amenazando con destruirte. Quizás estés pasando por un grave problema económico o laboral, o en tu relación de pareja, o con tus padres. Tal vez una enfermedad terrible amenaza tu vida o la de alguno de tus seres queridos. Tal vez te parece imposible aprobar esa materia del colegio o de la facultad. Quizás tienes conflictos o traumas psicológicos, que te hunden en la ansiedad, la depresión o la angustia, y te parece imposible liberarte de ellos. O a lo mejor hay algunos pecados o algunos defectos de carácter que te cuesta vencer. No importa qué gigante te amenace, tu Dios es más grande que tu problema. Si bien, como David, no debes quedarte de brazos cruzados creyendo que Dios hará todo por ti sin tu participación, sino que saldrás a la batalla como lo hizo él; toma en tus manos lo poco o nada que tengas: tu mente, tu corazón, tu inteligencia, tus pequeños o grandes talentos, tu voluntad (la que tengas, poca o mucha); en el nombre de Dios, confiando en su poder, su sabiduría y su amor, enfrenta tus miedos, lo que amenace tu vida y véncelos en el todopoderoso nombre de Jesús.

viernes, 1 de mayo de 2015

Lo más importante: conocer a Dios. 1/ Mayo/2015 [El tesoro escondido]

Esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quién has enviado. Juan 17:3.

Entonces puede pensar alguno, lo que necesitamos es acumular información acerca de Dios, asegurarnos de retenerla en nuestra memoria, y con eso, ¡ya nos aseguramos de conocer a Dios!
Sin embargo, en el concepto bíblico, a diferencia de otras cosmovisiones filosóficas, el conocer implica mucho más que un saber teórico, abstracto. Incluye un conocimiento íntimo que tiene que ver con la experiencia y la relación estrecha, en este caso, con una persona: Dios. En Génesis 4:1, se nos dice que "conoció Adán a su mujer Eva, la cual concibió y dio a luz". Obviamente aquí no se trata de que Adán haya leído un tratado o una tesis doctoral sobre la persona de Eva, sino que está implícita la idea de una relación íntima, cuyo clímax es la relación sexual, que dio como resultado la procreación.
De igual modo, conocer a Dios implica más que acumular datos sobre él; tiene que ver con usar esos datos para relacionarnos estrechamente con él, tener comunión con él y aprender a andar en sus caminos, y tratar de armonizar nuestro carácter y nuestra vida con su propio ser inefablemente bondadoso y santo. Sin la información bíblica creamos en nuestra mente un Dios a nuestro gusto, a nuestra medida, en vez del Dios verdadero. Pero solamente esa información sin una relación viviente y estrecha con Dios nos deja seco y árido el corazón, y no produce ninguna transformación espiritual.
Durante este mes veremos algunas vislumbres de cómo Dios se revela a si mismo en el Antiguo Testamento por medio de su trato con sus hijos, seres de carne y hueso, falibles y pecadores, iguales que tú y yo. Y nos deleitaremos al contemplar la maravilla de su amor, su sabiduria y su poder. Verás entonces que la vida religiosa no consiste solamente en un sistema moral, en cumplir con ciertos deberes religiosos, sino que es fundamentalmente una relación personal e íntima nada menos que con el Creador del universo; la dichosa experiencia de sentirte amado por tu Padre celestial, y de amarlo a él por la grandeza de su amor y su bondad.